EL PRINCIPIO DE LA LIBERTAD CRISTIANA
“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.” (1 Corintios 6:12, 13) En la iglesia de Corinto había muchos problemas y, además de las riñas entre grupos distintos por hacer valer sus derechos, había otro problema basado en el mismo error que consistía en que querían gozar de absoluta libertad en el uso de su cuerpo. La iglesia aparentemente había sido afectada por las actitudes locales acerca de esto y aspiraban a tener la libertad de utilizarlo como les viniera en gana. La sociedad en Corinto se caracterizaba por el paganismo y todo tipo de prostitución y algunos hermanos querían vivir como ellos, pensando que las restricciones legalistas que dictaban la abstinencia sexual estaban f...