¿ES JESÚS COMO LO PINTAN?
En los últimos años se ha vuelto cada vez más común encontrar en nuestras iglesias imágenes que pretenden representar a Dios Padre, a Jesucristo o al Espíritu Santo. Algunas muestran al Padre como un anciano, al Hijo mediante un determinado rostro humano y al Espíritu Santo en forma de paloma. Aunque muchas veces estas representaciones se utilizan con una intención aparentemente piadosa o pedagógica, la tradición presbiteriana y reformada histórica ha sido mucho más cuidadosa y, en términos generales, rechaza la elaboración de imágenes destinadas a representar a cualquiera de las Personas de la Trinidad. La razón fundamental no es un desprecio por el arte ni por la belleza, sino la convicción de que Dios mismo ha determinado cómo debe ser conocido, representado y adorado. Intentaré ir de las Escrituras a nuestros Símbolos doctrinales: EL TESTIMONIO DE LAS ESCRITURAS En primer lugar, el segundo mandamiento prohíbe representar a Dios. El punto de partida se encuentra en Éxodo 20:4-5: “N...